José Bouchet: un pintor hispano-argentino que merece ser recordado

· Alberto Auné, arte
Autores

Alberto Auné

Fiel testigo de su época, merece ocupar un lugar destacado en la pintura rioplatense.

 

Nacido en España, este artista efectuó obras de ilustración histórica en el Río de la Plata, un estilo considerado a veces como menor pero que es fiel reflejo de una época en la cual el testimonio de la imagen estaba reservado a los pintores e ilustradores.

1. El arte español en el Río de la Plata
La influencia española en el origen de la pintura argentina se manifiesta con claridad en las primeras obras ejecutadas en el Río de la Plata, que reflejaban autores hispanos.
Una versión recogida por algunos historiadores dice que en la primera de una serie de exposiciones que organizara en Buenos Aires José Mauroner, de quien no se tiene certeza sobre si había nacido en Francia o España, en 1829, habrá sido visto algún cuadro de Francisco José Goya.
Esto sería el origen, un año después de la muerte del gran pintor aragonés, hecho ocurrido en 1828, del espíritu goyesco de obras del porteño Carlos Morel (1813-1984), como Carga de la caballería federal.
Los primeros ilustradores que dieron a conocer su obra en Buenos Aires fueron viajeros, marinos o inmigrantes.
La influencia hispana reaparece en Prilidiano Pueyrredón (1823-1870), quien estuvo en España, conociendo de manera cercana obras de autores como Vicente López (1772-1850), gran pintor valenciano, quien fuera considerado uno de sus maestros.
El profesor español Eustaquio Carrandi fue profesor de dibujo en el Colegio Republicano Federal, a mediados del siglo XIX.
También el pintor sevillano Antonio Esquivel tuvo influencia en la obra del argentino Bernabé Demaría, quien estudió y expuso en Andalucía.

2. Bouchet, un gran artista

 

El primer pintor español que llegó al Río de la Plata es José Bouchet, quien había nacido en Pontevedra en 1848 y se convertiría en uno de los más importantes ilustradores de sucesos de la historia y escenas de la Argentina.
José Bouchet

José León Pagano (1875-1964), escritor, pintor, comediógrafo y escritor argentino, sostiene en su obra Arte de los argentinos que Bouchet es “un olvidado”, dedicándole elogiosos conceptos.

Un motivo posible de esta falta de reconocimiento es que la ilustración histórica pasó a ser un género subestimado respecto a otro, ya que el pintor que quiere registrar en sus obras acontecimientos históricos debe respetar en ellas parámetros de rigor respecto a estos hechos que no siempre coinciden con el espíritu creador.
Durante el siglo XVII, cuando la fotografía no había llegado a tener una gran difusión para mostrar situaciones sociales o acompañar una notiicia en los diarios, los ilustradores eran el único recurso para que el público pudiera tener alguna idea de temas que si bien las palabras reflejaban, no eran suficientes para mostrar el hecho en plenitud.
Un caso típico de trabajo de ilustradores era el que realizaban en juicios, reflejando las expresiones de los miembros del tribunal así como de acusador, acusado y otras personas relevanes en ese proceso. El arte del ilustrador se reflejaba en especial en la representación de rostros y gestos, que transmitían con elocuencia lo que ocurría en la sala.
También los ilustradores reflejaban situaciones políticas y militares que tenían repercusión debido a su importancia.
Empero, cuando el autor manifiesta su talento, el cual lo aleja en sentido positivo de la categoría de ilustrador, no limita su creatividad con la temática; por ello es importante la obra de Bouchet.

3. Su educación en la pintura

 

Su formación artística se produjo cerca del pintor uruguayo Juan Manuel Blanes (1830-1901), lo que explica su producción de composiciones históricas, ya que ese maestro se especializó en temas históricos, siendo ampliamente reconocida su obra en este aspecto, dejó una gran producción de este tipo, siendo una de sus obras más conocidas Un episodio de la fiebre amarilla en Buenos Aires, de 1871.

4. Maestro de la ilustración histórica

 Quizás hemos visto en algún libro un cuadro de Bouchet pero no lo relacionamos con el autor. Entre sus obras podemos señalar El general San Martín recorriendo el Campamento de Plumerillo, también conocido como El Ejército de los Andes saliendo del Campamento de Plumerillo, pintado en 1901, expuesto en el Museo Histórico Nacional.

El general San Martín recorriendo el Campamento de Plumerillo,
obra de José Bouchet
En algunos artistas cuyas obras representan jefes militares éstos montan un caballo blanco, como en El Libertador, de Augusto Ballerini (1857-1897); empero no ocurre esto en ese cuadro de Bouchet, que muestra un jefe militar mucho más humano. Así se nota en los rostros de San Martín y otros militares, que reflejan la conciencia de la responsabilidad histórica del momento en que se decidía la libertad de América.
Otros de sus cuadros, demostrativos de la pasión del artista por la historia argentina son Fundación de Buenos Aires, Batalla de Salta, Columna de ranqueles, Pringles en Pescadores y Tropas en el Chaco, sin olvidar El Gaucho, pequeño óleo que muestra armonía y buen tratamiento de la paleta.

5. Una vida dedicada al arte

Bouchet colaboró en la dirección de la decoración del Museo de La Plata, para concluir su obra con una gran producción de retratos y un trabajo de técnica impresionista: La salida del baile, falleciendo poco después, en marzo de 1918.
Ejerció también la docencia en el Colegio Nacional de Buenos Aires.
El escultor Francisco Cafferata (1861-1890), plasmó en una de sus obras la figura de José Bouchet, un artista al que no debemos olvidar. Alberto Auné

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