Cine – Los Gritos del Silencio: canto a la amistad en medio del horror totalitario

Autores

Alberto Auné

La amistad llevada al límite y el deseo de sobrevivir llegan al corazón del espectador.

Un hecho verídico que muestra una fuerte amistad que sobrevive a la dictadura del Khmer Rojo en Camboya; la esperanza del reencuentro con el amigo da fuerzas a un camboyano para escapar del horror de la muerte y seguir adelante en medio de un entorno hostil en todo sentido.

 

Ficha Técnica: Título original: The Killing Fields – Año: 1984 – Duración: 136 minutos – País: Gran Bretaña – Estudios: Warner BROS – Género: Drama, Guerra – Dirección: Roland Joffe – Reparto: Sam Waterston, Haing S. Ngor, John Malkovich, Julian Sands, Craig T. Nelson, Spalding Gray, Bill Paterson, Athol Fugard, Graham Kennedy, Katherine Krapum Chey, Oliver Pierpaoli, Edward Entero Chey, Monirak Sisowath, Ira Wheeler, David Henry, Patrick Malahide, Nell Campbell, Joan Harris – Montaje: Chris Menges – Guión: Bruce Robinson – Música: Giacomo Puccini, Mike Oldfield – Premios: 1985, Oscar Mejor Actor de Reparto a Haing S. Ngor; 1985: Oscar Mejor Fotografía a Chris Menges; 1985: Oscar Mejor edición a Jim Clark – Nominaciones: Oscar Mejor Guión Adaptado 1984; Oscar Mejor Mirector 1984 – Oscar Mejor Actor 1984 – Oscar Mejor Película 1984.
1. De la realidad a la pantalla
Esta película se basa en un hecho real: el reportaje «The Death and Life of Dith Pran: A Story of Cambodia», que había publicado en 1980 el periodista Sydney ‘Syd’ Schanberg.
Allí cuenta su experiencia como corresponsal de guerra en Camboya, en el momento en que se producía la victoria del Khmer Rojo, donde tuvo como asistente e intérprete a Dith Pran, un periodista local.
Cuando se produce el ingreso del Khmer Rojo, Schanberg puede dejar el país al retirarse los últimos estadounidenses y abandonar la embajada de ese país, pero Pran no puede dejar el país.
Sam Waterston interpreta a Schanberg y Haing Ngor a Dith Pran.
2. Un gran médico y actor
Para comprender el film, además del hecho histórico, tenemos que saber que Ngor era médico (ya ha fallecido) y sabe de lo que allí ocurrió. Estuvo en los llamados Campos de la Muerte (de ahí el nombre en inglés The Killing Fields… más de un millón setecientos mil camboyanos murieron allí. Todo había terminado, y una nueva era comenzaba… quien tenía algún resabio de algo no aceptado por el régimen, como estudio, dinero, religión, era asesinado. Ngor, siendo médico, no pudo atender a su mujer quien tuvo un parto prematuro, pues se hubiera revelado como profesional… ella murió.
Por su interpretación este médico ganó un Oscar además de otros premios de la Academia Británica y un Globo de Oro.
3. Una historia atrapante
La película comienza con la caída de Camboya a manos del Khmer Rojo, la huida de quienes pueden hacerlo, la desesperación de quienes se quedan…
El corresponsal y su amigo se miran por última vez… El periodista vuelve a Estados Unidos y se promete rescatar a quien había quedado en Camboya.
Dith Pran sufre, es llevado a campos de trabajo… allí no puede hablar de nada que lo comprometa. Quienes hablan ante la sugerencia de los líderes son llevados por la noche por una patrulla… que vuelve sola.
Hasta que llega el momento de poder escapar… y comienza la larga peregrinación hacia la frontera, donde del otro lado hay carpas de la Cruz Roja Internacional.
Cada escena está hecha con cuidado y profesionalismo. Recuerdo una… el médico pisa tierra… barro… luego huesos, calaveras, cadáveres… de fusilados en asesinatos masivos.
El final es conocido, y puedo contarlo. La llegada a la frontera, donde Schanberg había hecho distribuir los datos de su amigo, lo que facilita la identificación.
Una vez producido el reencuentro, ambos se reúnen y trabajan en Nueva York.
4. De la pantalla a la realidad
Después de esta historia todo cambió para ambos; supieron de las prioridades de la lucha por la libertad y la justicia y las asumieron como propias.
Sydney Schanberg desarrolló su tarea profesional destacándose su oposición a toda política de restricción informativa, la que a menudo impide que muchas dolorosas realidades sean conocidas.
Por su parte, Dith Pran fundó una sociedad destinada a dar a conocer al mundo el genocidio por el que pasó Camboya, dedicando además de su trabajo como periodista su tiempo a esta misión.
Dos luchadores que asumieron el desafío de mantener viva la llama de la libertad. Gente como los demás pero héroes de nuestro tiempo, cuya vida refleja esta película. Alberto Auné

 

 

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