Medios y secularismo: negocios antes que religión

Autores

Alberto Auné

La coincidencia a fines de año de celebraciones cristiana, judía e islámica es relegada por los grandes medios de difusión.

Cada año, al llegar diciembre, los medios y en especial la televisión nos saturan con la imagen de Papá Noel en tantas variables como sea posible pero siempre con el mismo mensaje: alentar el consumo.
En países donde los trabajadores en relación de dependencia cobran un plus salarial o aguinaldo en ese mes, como la Argentina, hay una mayor exacerbación de la necesidad de nuevos productos, alentada también de forma mediática.
Recordemos que la TV vive de los anunciantes y éstos no escatiman gastos cuando ven resultados posibles en el corto plazo. Poco antes fue Navidad.
Muchos arbolitos con sus adornos formaron parte del decorado, sirviendo de fondo a programas de variado tipo, en una tendencia que en aras del gasto muchas veces deja de lado lo más importante de la Navidad: la conmemoración del nacimiento de Jesús.
Poco y nada se dice al respecto, ya que el tiempo está ocupado en brindis y otros menesteres.
2. Una presencia menor
La religión, sin embargo, está presente, a menudo en publicidades muchas veces protagonizadas por miembros de la Iglesia Católica, pero no hay mucho más que esto al respecto.
3. Variedad de creencias sin llegada masiva
La sociedad actua es pluralista en varios aspectos, incluido el religioso, pero esta diversidad no es reflejada por la televisión, salvo algunos programas dedicados al tema, como los que en Argentina emiten entidades judías o árabes, además de iglesias evangélicas.
Sin embargo, estos programas son institucionales, no con participación de ministros religiosos en otras emisiones de mayor audiencia, por lo que estos sectores no llegan con su mensaje a la sociedad a un nivel masivo en TV.
4. Coincidencia para destacar y difundir
El cristianismo festeja en diciembre Navidad, el judaismo lo hace con Janucá y los creyentes del Islam en condiciones de hacerlo comienzan el peregrinaje a la Meca, para celebrar en enero el Id Ed Adja o Fiesta del Sacrificio.
Estas celebraciones de las grandes religiones monoteístas son dignos de ser compartidos y divulgados por medio de narraciones e imágenes.
La televisión abierta, no solamente la emitida por sistemas pagos, debería reflejar este pluralismo, sin cerrarse en una celebración ajena a nuestra cultura o limitarse a una sola vertiente de ideas.
Hace ya muchos años, con la TV todavía en blanco y negro, ministros de distintas confesiones religiosas exponían en la Argentina un pensamiento al cierre de la transmisión de Canal 13, costumbre que se fue perdiendo, como si lo espiritual estuviera de más en un espacio público.
5. Diversidad y sociedad: buscar la paz
Hoy el mundo pasa por una etapa de violencia, alimentada por quienes usan mensajes religiosos para llevar destrucción y muerte a otros seres humanos. Este avance se basa en la intolerancia y la ignorancia.

Aprovechar la TV para promover la tolerancia y la solidaridad, en diciembre y en otros meses del año en que hay festividades religiosas para conmemorar, como la Pascua judía y cristiana, puede ser una buena posibilidad de ir cambiando la situación en este aspecto. Alberto Auné

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: