Augusto César Belluscio: justicia y democracia en Argentina

Autores

Alberto Auné

Entrevista al ex ministro de la Corte Suprema de Justicia (Argentina).

Este reportaje, efectuado por Alberto Auné a este eminente jurista, fue publicado en el periódico El Frontón, editado en Buenos Aires (Argentina) en diciembre de 2005.
Los conceptos aquí vertidos deben entenderse en su contexto histórico, pero aunque haya transcurrido el tiempo no han perdido vigencia.

Contenido


 El ex ministro y vicepresidente de la Corte Suprema de Justicia, doctor Augusto César Belluscio, nos recibió en su estudio; consideramos importante compartir lo charlado en este encuentro por la trascendencia nacional del ilustre entrevistado y la necesidad de conocer sus puntos de vista sobre la situación actual de la República, además de recoger su testimonio sobre los años pasados en el alto tribunal.
 1. Una Corte, una historia
 
Al comenzar a hacer historia, el doctor Belluscio recordó su gestión, señalando que durante ella se sucedieron diversas etapas de la historia argentina en el régimen democrático, con algunos episodios en especial.
Desde 1983 a 1990 hubo una Corte constituida por cinco miembros. Tenía, lógicamente, todas las dificultades que puede representar obtener un acuerdo entre esa cantidad de miembros, pero funcionaba razonablemente bien a mi juicio.
 2. Semana Santa: las instituciones al borde del abismo
 
Después vino el recuerdo de algunos momentos especiales. Según recordó, los miembros de la Corte pasaron por momentos duros, especialmente algunos episodios en los que parecía que la democracia tambaleaba.
Dos de ellos en especial vienen a su memoria.
El recuerdo y la emoción confluyen en la voz y los gestos de nuestro anfitrión. En los episodios de Semana Santa de 1987 (N.deR.: los hechos de los militares «carapintadas» que culminaron cuando el entonces presidente Raúl Alfonsín habló en Plaza de Mayo para anunciar que «la casa está en orden») no sabíamos bien qué iba a ocurrir; inclusive dudamos sobre si iban a continuar en vigencia las instituciones o no.
Durante esos hechos, los cinco miembros de la Corte estuvimos prácticamente recluidos dentro del Palacio de Justicia. Pero afortunadamente se logró solucionar ese problema dentro de los cauces constitucionales.
Sin embargo, no quiero decir que no haya pasado momentos de inquietud; inclusive hubo un momento en que (los ministros de la Corte) estábamos convencidos de que las instituciones de la Constitución se venían abajo.
 3. La Tablada: un ataque a la República
 
Pero éste no fue el único hecho, recuerda, narrándonos que el segundo episodio fue el ataque al cuartel de La Tablada (N.deR.: El intento de copamiento por parte de un grupo subversivo de delincuentes subversivos de la sede del Regimiento de Infantería Mecanizada Número 3, ubicada en esa localidad bonaerense, que fuera sofocado por las fuerzas armadas en resguardo del orden constitucional).
Ese fue un momento difícil para el país. Sin embargo, a pesar de esta gravedad fue más suave judicialmente ya que cuando se produjo había feria en Tribunales.
Afortunadamente, el poder político pudo solucionar esto, siempre dentro del orden constitucional.
 4. La Corte en democracia
 
El diálogo deriva hacia el funcionamiento de la Corte desde el retorno de la democracia hasta 1990.
Nuestro anfitrión sostuvo que hasta ese año la Corte funcionó más o menos normalmente, y si en algún caso cometimos errores o nos equivocamos puedo decir que ello fue de buena fe.
Sin embargo, a partir de entonces hubo una irrupción de nuevos miembros de la Corte, como consecuencia de haber pasado el número de ministros de cinco a nueve. Esto no fue algo funcional, sino el deseo de parte del Poder Ejecutivo de contar con una mayoría adicta.
De allí en adelante, todo se descompuso, ya que el resultado de las causas judiciales en que podía tener interés el partido gobernante estaba cantado.
 5. La memoria
 
El tema pasa ahora a la cantidad de personal de la Corte. Según el doctor Belluscio, hubo, después del aumento de la cantidad de ministros, una suba desmesurada del personal letrado.
Al llegar él al cargo, refiere, cada ministro tenía un número reducido de secretarios letrados, pero a partir de esa irrupción se sentó el criterio de que había que dar a los jueces de la Corte los que se pudiera, nueve o diez. A ello debemos sumar que cada secretario llegaba con su personal.
Esto planteó una difícil situación, ya que nació una suerte de desconfianza hacia los funcionarios permanentes de la Corte por parte de los recién llegados.
Eso motivó que se revisara lo que no era necesario revisar, el trabajo se duplicó y como consecuencia se demoraron los expedientes.
Las causas que tenían complicaciones podían llegar a demorar uan cantidad intolerable de tiempo, hasta cinco o seis años. Por ejemplo, recuerdo que cuando me fui de la Corte había todavía pendientes de resolución expedientes iniciados en 1999.
 6. Acuerdos difíciles
Otra dificultad causada por el aumento de miembros del alto tribunal fue la de lograr acuerdos. Según observó nuestro entrevistado, con una simple comparación matemática, es mucho más difícil lograr que acuerden cinco jueces sobre nueve que el hecho de que lo hagan tres sobre cinco. Por ello, el tiempo que se tarda en resolver un expedientes es el doble.
 7. La década de 1990
 
El diálogo llega ahora a los comienzos de la década anterior. Según nos explica, desde 1990 en adelante existió en la Corte lo que los periodistas llamaron «mayoría automática», lo que consistía en realidad en una comunidad de pensamiento entre los nuevos miembros de la Corte y miembros del poder político.
Había voluntad de no obstruir las decisiones del Poder Ejecutivo, situación ante la cual hubo disidencias y discrepancias entre antiguos y nuevos miembros de la Corte.
Luego vino un período de bastante tranquilidad, entre 1999 y 2001. El Poder Ejecutivo pertenecía a otro partido que el anterior (N.deR.: El presidente Fernando de la Rúa, de la Alianza, sucedía al peronista Carlos Menem), y la mayoría de los miembros de la Corte no tenía problemas.
 8. La crisis de 2001/2
 
Así llegamos a enero de 2002, cuando hubo una lucha contra el entonces presidente Eduardo Duhalde (N.deR.: después de la caída de la administración de Fernando de la Rúa). La Corte obstaculizó decisiones del Poder Ejecutivo, lo que originó una reacción, consistente en el pedido de juicio político, que no prosperó, pero molestó a algunos miembros de la Corte, aunque no a mí, aclara nuestro entrevistado.
A partir de esta reflexión solicitamos su opinión sobre la crisis de fines de 2001, a lo cual respondió que la crisis política producida entonces fue consecuencia de la crisis económica, y esto ha sido una constante también en otras situaciones.
 9. La Argentina de hoy
 
No podemos dejar de pedir al ex vicepresidente de la Corte una reflexión sobre la situación actual del país.
Según estimó, ésta es muy difícil, en especial a partir de la renuncia de Roberto Lavagna al Ministerio de Economía y su reemplazo por Felisa Miceli, además de otros cambios en el Gabinete, por salidas ya previstas de ministros para asumir bancas en el Congreso.
La entrevista fue efectuada el día del reeemplazo de quien conduce el Palacio de Hacienda, Lavagna fue quien hizo muchos esfuerzos. Tuvo además buena voluntad, y mantuvo la situación económica razonablemente bien.
Además, durante su gestión tuvo un gran éxito, consistente en la reestructuración de la deuda; veremos ahora cómo se suceden las cosas, aunque es necesario señalar que hay síntomas alarmantes, como en el plano económico signos de comienzo de una nueva inflación.
10. Patrimonios y sospechas
Hay un rumor que se escucha a menudo, referido a un aumento no siempre debidamente justificado del patrimonio de algunos magistrados.
El ex miembro del alto tribunal a quien entrevistamos admitipó que a veces en el foro se escucha hablar sobre un aumento no justificado del patrimonio de algunos magistrados.
Es un rumor corriente, reitera, del que no tiene pruebas. Sin embargo, recordó, el ex presidente Fernando de la Rúa dio en un momento la orden de no continuar con el pago de sobresueldos. Si así fue, significa que se dejaron de abonar y que por lo tanto había sobresueldos.
11. Fallos destacados
E doctor Belluscio recuerda que durante su desempeño en la Corte hubo fallos que tuvieron trascendencia; uno de ellos, puntualiza, transformó su disidencia anterior en un fallo que tuvo mayoría, respecto al dictado por parte del Poder Ejecutivo de Decretos de Necesidad y Urgencia (DNU).
Este instrumento debe ser utilizado sólo en casos excepcionales, en los que el Presidente de la Nación deba tomar una resolución que no admite espera, a lo que debe sumarse que el Congreso no pueda sesionar en lo inmediato, señala, estimando que los DNU deben ajustarse de manera estricta a lo que establece la Constitución Nacional; reitero, en situaciones de excepción.
Otro caso de fallos fueron los referentes a cuestiones de pesificación; se había mantenido un criterio al último día hábil de 2001 y otro el primer día hábil de febrero de 2002.
12. El futuro argentino
 
En este diálogo no podía faltar el punto de vista del entrevistado sobre el futuro de la Justicia y de la sociedad argentina.
En el primer caso, consideró que está muy ligado al de la República, no siendo demasiado optimista respecto a este último. Sin embargo, hubo una evolución positiva, a más de 22 años de democracia.
13. La militancia radical
 
Augusto César Belluscio tuvo un importante papel, antes de llegar a la Corte, dentro de la Unión Cívica Radical.
Según recordó, fue militante de la UCR y cuando fue llamado para integrar la Corte era miembro del Tribunal de Etica del partido en la Capital Federal.
Se impone entonces una visión sobre el centenario partido, que para el ex vicepresidente de la Corte está hoy en un estado de desastre, en una crisis que lo ha llevado a un estado terminal.
Más que como un partido homogéneo, funciona como una confederación de partidos provinciales, no todos de los cuales siguen la misma orientación.
Respecto a los dirigentes actuales de la UCR, el doctor Belluscio dijo sentirse muy agraviado con ellos, en especial con quienes integraban la Cámara de Diputados en el año 2002.
Cuando fui convocado a la Corte –dijo- me desempeñaba como abogado. Ya en la Corte, tuve que soportar la década del ’90, luchado por el mantenimiento de la regularidad jurídica de las decisiones de la Corte.
Si se preguntan cómo fue el pago, diré que la mayor parte de los diputados de la UCR, encabezados por su líder Horacio Pernasetti, votó a favor de mi juicio político.
Allí vi cómo quienes habían sido mis adversarios políticos me defendieron, mientras que los que habían sido mis aliados me atacaban. Ese hecho fue vivido por mí como una gran traición.
Fue algo personal, ya que si hubieran votado en bloque contra la Corte lo hubiera entendido como una decisión política.
Sin embargo, muchos votaron por mi acusación y por la absolución de otros miembros de la Corte que no tenían el conocimiento de la comunidad jurídica que tenía yo.
Además, la UCR ha raleado del partido a la gente más valiosa.
Entre ellos deseo señalar a dos personas: Jorge Reynaldo Vanossi, constitucionalista de nota, y Ricardo López Murphy, economista de nota.
Haber desplazado del Ministerio de Economía a López Murphy (durante el gobierno de Fernando de la Rúa) y reemplazarlo por Domingo Cavallo es una cosa que no tiene perdón.
Además, pareciera haber una alianza entre sectores de la UCR y del justicialismo.
Veo –reiteró el ex vicepresidente de la Corte- a la UCR en una crisis terminal, consecuencia de traiciones, falta de ideas claras; no ser oposición.
El papel de la oposición es criticar lo que hace el Gobierno, presentando al mismo tiempo soluciones distintas, alternativas.
Se ha raleado del partido a figuras notables y destacadas, mientras se trajo a grotescos miembros de la farándula, sostuvo Belluscio, en obvia alusión a algunas recientes incorporaciones y otros alejamientos en el partido de Alem.
El resultado electoral de estos hechos –puntualizó- está a la vista: no hay consecuencia sin causa.
14. Nobleza obliga: un valioso reconocimiento
 
Al hacer un balance de esta situación –aclaró el ex vicepresidente del más alto tribunal de la Nación- deseo destacar que con el ex presidente Raúl Alfonsín hemos tenido muchas diferencias, pero eso no obsta para que destaque su integridad moral, por lo que lo califico como un hombre leal, por supuesto excluido de la lista de traidores.
En esta lista de traidores está quien fuera jefe del bloque de diputados radicales, Horacio Pernasetti, y habría que repasar la votación de los diputados por mi juicio político para saber a quiénes agregar.
Sin embargo, reitero, Raúl Alfonsín siempre me apoyó y mostró su hombría de bien y lealtad, concluyó nuestro entrevistado respecto de este tema.
15. Política y futuro
A continuación de estas declaraciones, Belluscio sostuvo que no ha abandonado el ideario radical, sino que está identificado con los postulados de este partido, y dentro de él se considera alvearista, uno de los pocos que quedan, puntualizó.
16. Las perspectivas para 2007

Respecto a las elecciones presidenciales, nuestro entrevistado consideró que es necesario ahora pensar más que en gobernar más que en esos comicios, ya que lo regular es que las elecciones se ganen por gobernar bien, no por manejos políticos. Además, sostuvo respecto a la oposición al actual Gobierno, no es que la veo débil sino que no ve oposición; ésta es totalmente inorgánica.

17. Definiciones políticas

Respecto al futuro político de la Argentina, sostuvo que puede haber un hecho positivo, que sería la formación de un partido fuerte de centroizquierda y otro de centroderecha. En ese caso, yo actuaré, posiblemente en este último. En este bloque de centroderecha podrían confluir dirigentes como Ricardo López Murphy, Jorge Sobisch, Mauricio Macri, sectores del radicalismo y algunas estructuras del justicialismo. Si se constituye un bloque sólido, ello permitiría, consideró, enfrentar a un bloque o frente de centroizquierda.

Estas definiciones nos llevan a inquirir sobre la intención que tendría o no de actuar en política. Según respondió Belluscio, estaría dispuesto a participar en caso de ser convocado, poniendo su experiencia y actitud de servicio expresadas durante su vida, tanto en lo personal como en lo partidario y posteriormente en la Justicia, al servicio de la República.

18. La Cumbre de las Américas

 Este encuentro internacional, recientemente efectuado en Mar del Plata, mereció también una reflexión por parte del ex vicepresidente de la Corte (recordemos que esta nota se publicó a fines de 2005). Según estimó, fue mal manejada, montando un espectáculo grotesco que se vio en todo el mundo y eso no favorece a la Argentina (en alusión a la Contracumbre, con la transmisión del discurso de Hubo Chávez, los conceptos de Diego Armando Maradona y la exposición mediática de líderes como Evo Morales. A eso debe sumarse la postura del Gobierno argentino en la Cumbre, con lo que, dijo, quedamos enfrentados a la mayor parte de los países del continente, para impedir que se haga el Area de Libre Comercio para las Américas (ALCA), pero ello sólo servirá para que el ALCA se haga, y nosotros quedemos afuera. Estar contra la globalización, explicó, equivale a estar contra la luz del sol durante el día o contra la oscuridad de la noche: estamos perdiendo el ómnibus de la incorporación al mundo económico actual.

19. El terrorismo

A lo largo de la charla con el doctor Belluscio hemos hablado de distintos temas a nivel nacional, pero no queremos concluir sin tocar el tema del mundo de hoy, que ha cambiado a partir del 11 de septiembre de 2001, con los atentados terroristas en Estados Unidos. Según consideró, el terrorismo es la reacción de cierto sector del islamismo, no todo, ya que la religión del Islam es una creencia de paz y así debe ser considerada y respetada. Medio Oriente es clave en el mundo de hoy, y si se logra la paz allí se transmitirá al resto del mundo, consideró. Para ello, es necesario un acuerdo firme y duradero de paz entre Israel y sus vecinos. Un punto concreto en ello sería que Palestina logre un estado de autodeterminación, reconocido por Israel. Impulsar la paz en Medio Oriente, concluyó Belluscio, es hacerlo para el resto del mundo, que la necesita con urgencia en este momento.

20. Reflexiones finales

La entrevista ha concluido. Creemos, ya viendo las palabras sobre el papel, que Augusto César Belluscio ha efectuado importantes definiciones. No es un hombre que calle sus convicciones. Por el contrario, siempre las ha expuesto, con respeto pero también con firmeza. Hoy la Argentina necesita del aporte de todos sus ciudadanos para seguir superando los momentos difíciles y llegar así al destino que todos deseamos: un país sin exclusiones, donde todos quienes lo habitan puedan sentirse seguros en todo sentido y disfrutar de las garantías de la Constitución Nacional. La exposición de ideas en libertad es una de esas garantías. De esta manera, conociendo distintos puntos de vista, será posible a través del debate de ideas encontrar los caminos que logren que nuestro país vuelva a estar integrado a una aldea global de la cual todos somos ciudadanos. En esta entrevista, un hombre que ha servido y desea servir a la República ha expresado puntos de vista que, consideramos, pueden enriquecer este debate y llevarnos, a partir del análisis de hechos del pasado, a conocer mejor el presente para que el futuro sea positivo para todos los argentinos. Alberto Auné

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