27 de febrero de 1812: flamea por primera vez la bandera argentina

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Manuel Belgrano, creador de la Bandera Argentina; cuadro de C.Carbonnier, 1815. (Fuente: http://www.wikimedia.org)

Alberto Auné

Apuntes sobre la creación de esta enseña nacional.

La creación de este símbolo patrio tiene aspectos que se desconocen pero merecen ser recordados.


1. Un día histórico
El general Manuel Belgrano hizo enarbolar la bandera nacional argentina por primera vez en Rosario, cuando conducía las tropas que esperaban enfrentarse con los realistas, el 27 de febrero de 1812; la enseña había sido confeccionada por la señora María Catalina Echevarría de Vidal.
El patriota y militar arengó a las tropas, presentándoles la bandera y diciéndoles: «Hemos tenido la gloria de vestir la escarapela nacional (al crearse la batería Libertad) (…), juremos vencer a los enemigos interiores y exteriores, y la América del Sur será el templo de la independencia y de la libertad. En fe de que así lo juráis decid conmigo ¡Viva la Patria!».
2. Oficio al Triunvirato
En una nota dirigida a las autoridades de Buenos Aires en esa fecha, explicó que «siendo preciso enarbolar bandera y no teniéndola, la mandé hacer blanca y celeste, de acuerdo con los colores de la escarapela nacional».
Esto se debe a que dos semanas atrás, el 12 de febrero, pidió al Superior Gobierno creara la escarapela de color azul celeste y blanco, que deberían llevar las tropas, pero también podía hacerlo «cualquier paisano como distintivo», para identificarlos «frente al adversario», lo que fuera aceptado por decreto el 18 de febrero.
Además, al año siguiente la Asamblea Nacional de 1813 adoptó la escarapela como símbolo.
3. Un rechazo que Belgrano no llegó a conocer
Sin embargo, el Triunvirato rechazó desde Buenos Aires la creación de la bandera, por ser ésta, consideran los historiadores, un símbolo absoluto de una independencia que aún no había sido declarada.
Pero Belgrano no recibe este oficio, pues simultáneamiente al envío de su nota recibe una orden del Triunvirato ordenándole partir al Norte a hacerse cargo del Ejército, reemplazando a Juan Martín de Pueyrredón, quien había renunciado.
Así, instala el 25 de mayo de 1812 su cuartel general en Jujuy y hace bendecir la bandera.
En el Norte los ánimos patriotas estaban muy apaados, ya que la Revolución parecía fracasar debido a las fuerzas españolas que avanzaban desde Perú.
4. El Gobierno rechaza la bandera y Belgrano sufre
Belgrano presenta la bandera blanca y celeste en Jujuy, ya que no había recibido la amonestación que le había enviado el Triunvirato.
Envía a Buenos Aires un oficio describiendo la ceremonia de presentación y jura de la bandera, destacando el entusiasmo que había despertado en soldados y público.
Cuando el Gobierno recibe este oficio se siente desobedecido, ya que considera que Belgrano había desobedecido órdenes.
Bernardino Rivadavia envía a Belgrano un oficio en nombre del Gobierno en el que le ordena de manera terminante volver atrás con el tema de la bandera. Ante esto, Belgrano se siente muy dolido y afectado, redactando un extenso documento expresando su sentir ante esta situación.
Rivadavia responde a Belgrano que hechos como la creación de la Bandera complicarían diligencias y tratativas con España, ya que ella es un símbolo de soberanía y aún se estaba gobernando en nombre de Fernando VII, quien no ejercía su poder debido al avance de Napoleón sobre ese país.
5. Los colores de la bandera: algunos datos
La primera descripción aproximada sobre los colores de la bandera se efectuó el 16 de octubre de 1813, cuando las autoridades de Montevideo informan al Gobierno central que los insurgentes de Buenos Aires enarbolaban una bandera de tres listas: azul celeste las del extremo y blanca la del centro.
Un hecho importante respecto a la creación de este símbolo patrio se produce cuando en 1816 Belgrano asiste al Congreso de Tucumán, que lo recibe para explicar cuál es la situación en Europa.
Hay una audiencia el 6 de julio de 1816, en la que dice que si en otro tiempo se hablaba de democracia, ahora se habla de monarquía no absoluta sino constitucional.
Lo que se debía hacer, enfatiza, es declarar la independencia política, pues ningún país europeo con monarquías restauradas iba a favorecer la marcha de los insurgentes, como llamaban a los que se enfrentaban al poder real.
Los monarcas, ya restaurado en su cargo Fernando VII, se habían reunido en la llamada Santa Alianza, dispuestos a protegerse de todo otro levantamiento como los que ocurrían a partir del cautiverio del Rey español.
6. Llega la Independencia
Tres días después de escuchar a Belgrano, el Congreso de Tucumán declara la Independencia, que era pedida también por José de San Martín, a través de su diputado delegado, Tomás Godoy Cruz.
La Independencia se declaró el 9 de julio y el 20 de ese mes se bendijo la Bandera de las Provincias Unidas, afirmando que será peculiar distintivo de las Provincias Unidas de América (o textos similares que varían). La bandera que se había bendecido era celeste y blanca.
7. Una nueva conducción como militar
Manuel Belgrano vuelve a comandar el Ejército del Norte, que ya no es el de Salta y Tucumán y había sufrido las derrotas de Vilcapugio, Ayohuma y Sipe Sipe.
Busca levantar los ánimos y al ser nombrado jefe de ese ejército se presenta ante sus subordinados y los arenga: «Soldados: una nueva bandera os presento, la que deposito a los pies de nuestra Madre, la Generala de la Merced, que me acompañó en otro tiempo en mis batallas».
Dice allí «Una nueva bandera os presento».
Si el Congreso de Tucumán había sancionado la bandera que se usaba desde siempre, hay quienes se preguntan qué quiso decir Belgrano: si era distinta de la anterior y nos preguntamos cómo lo podemos saber ya que no hay citas sobre el manejo del idioma en ese entonces.
8. Símbolos y memoria nacional
Estos datos históricos de la época de la lucha argentina por su independencia, tienen como objetivo recordar y reflexionar.
No son exhaustivos; sólo apuntes que buscan generar la inquietud por saber más al respecto.
Los Padres de la Patria, como Manuel Belgrano, dieron todo por ella. En su caso nos legó uno de los símbolos más importantes de la Nación Argentina: su bandera nacional.

Desde el 27 de febrero de 1812 hasta hoy ha pasado mucho tiempo, pero el espíritu de quienes dieron todo por un país que empezaba a gestarse debe seguir vivo en los argentinos de hoy. Honremos su memoria teniendo siempre presente lo que hicieron por nosotros. Alberto Auné

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