29 de enero de 1810: creación en España del Consejo de Regencia

· Alberto Auné, historia
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Alberto Auné

Ante la situación creada en España luego de que las tropas francesas tomaran Sevilla y se disolviera la Junta Central con sede en esa ciudad, los ingleses decidieron promover la instalación de un Consejo de Regencia.

El Consejo tenía su sede en la isla de León, afirmando que asumía los derechos del rey Fernando VII (1784-1833), quien había sido capturado por las fuerzas invasoras y trasladado a Francia, donde estaba cautivo.

El Consejo de Regencia se dispuso a encabezar el movimiento de resistencia contra Napoleón Bonaparte (1769-1821) con el apoyo de Gran Bretaña.

La Junta Suprema Central dio a conocer el Real Decreto que con fecha 29 de enero de 1810 expresaba:

«Al reunirse la Junta Suprema Central Gubernativa de España é Indias en la Real Isla de León, según lo acordó en el Real Decreto de 13 del presente mes, el peligro del Estado se há acrecentado excesivamente, menos todavia por los progresos del enemigo, que por las convulsiones que interiormente amenazan. La mudanza del Gobierno anunciada ya como necesaria por la misma Junta Suprema, y reservada á las Cortes, no puede dilatarse por mas tiempo sin riesgo mortal de la Patria. Pero esta mudanza no puede, ni debe ser hecha por un solo cuerpo, un solo pueblo, un solo individuo. Seria en tal caso obra de la agitacion y del tumulto, lo que debe ser obra de la prudencia y de la ley; y una faccion haria lo que solo puede hacerse por la Nacion entera, ó por el Cuerpo que legítimamente la representa. Estremecen las consequencias terribles que nacerian de tal desórden, y no hay Ciudadano prudente que no las vea, ni frances alguno que no las desée.

Si la urgencia de los males que nos afligen, y la opinion pública que se regula por ellos, exigen el establecimiento de un Consejo de Regencia, y lo piden para el momento, á nadie toca hacer esto sino á la autoridad suprema establecida por la voluntad nacional, obedecida por ella, y reconocida por las Provincias, por los Exércitos, por los Aliados, por las Américas. Sola la autoridad que ella confie, será la legítima, la verdadera, la que represente la unidad del poder de la Monarquía.

Penetrada de estos sentimientos la Junta Suprema Gubernativa de España é Indias, há resuelto á nombre del Rey nuestro Señor DON FERNANDO VII lo que sigue.

Que se establezca un Consejo de Regencia compuesto de cinco personas, una de ellas por las Américas, nombradas todas fuera de los individuos que componen la Junta.

Que estas cinco personas sean el Reverendo Obispo de Orense Don Pedro de Quevedo y Quintano: El Consejero de Estado y Secretario de Estado y del Despacho Universal Don Francisco de Saavedra: El Capitan General de los Reales Exércitos Don Francisco Xavier Castaños: El Consejero de Estado y Secretario del Despacho Universal de Marina Don Antonio de Escaño; y el Ministro del Consejo de España é Indias Don Estevan Fernandez de Leon, por consideracion á las Américas.

Toda la autoridad y el poder que exérce la Junta Suprema se transfiere á este Consejo de Regencia sin limitacion alguna».

 

El 14 de febrero de ese año, el Consejo de Regencia de España e Indias dio el siguiente mensaje a los Americanos Españoles, desde la Real Isla de León:

 

«Apénas el Consejo de Regencia recibió del Gobierno que ha cesado la autoridad ue estaba depositada en sus manos, volvió su pensamiento á esa porcion inmensa y preciosa de la Monarquía. Enterarla de esta gran novedad, explicar los motivos que la han acelerado, anunciar las esperanzas que promete, y manifestar los principios que animan á la Regencia por la prosperidad y gloria de esos paises, han sido objetos de su primer cuidado con esta memorable crisis, y va á desempeñarlos con la franqueza y sinceridad que nunca mas que ahora debe caracterizar en los dos mundos á las almas Españolas.

Una serie no interrumpida de infortunios habia desconcertado todas nuestras operaciones desde la batalla de Talavera. Desvaneciéronse en humo las grandes esperanzas que debieron prometerse en esta célebre jornada. Muy poco despues de ella el florido exército de la Mancha fue batido en Almonacid. Defendíase Gerona; pero cada dia se imposibilita mas un socorro que con tanta necesidad y justicia se debia á aquel heroyco teson que dará á sus defensores un lugar sin segundo en los fastos sangrientos de la guerra.

(…)

Brotó entonces el descontento en quejas y clamores. La perversidad, aprovechándose de la triste disposicion en que se hallaban los ánimos agitados por el terror, comenzó á pervertir la opinion pública, á extraviar el zelo, á halagar la malignidad, y á dar rienda á la licencia. Habia puesto en execucion la Junta la medida que ya anteriormente tenia acordada de trasladarse á la Isla de Leon, donde estaban convocadas las Cortes: pero en el viage la dignidad de sus individuos y el respeto debido á su caracter, se vieron mas de una vez expuestos al desayre y al desacato. Aunque pudieron por fin reunirse en la Isla y continuar sus sesiones, la autoridad ya inerte en sus manos no podia sosegar la agitacion de los Pueblos, ni animar su desaliento, ni hacer frente á la gravedad y urgencia del peligro. Terminó pues la Junta el exercicio de su poder con el unico acto que ya podia atajar la ruina y disolucion del Estado: y estableciendo por su Real Decreto de 29 de Enero de este año el Consejo de Regencia, resignó en él el depósito de su soberanía que ella legítimamente tenia, y que ella sola en la situacion presente podia legítimamente transferir».

 

Con la creación del Consejo de Regencia, la autoridad y el poder ejercidos por la Junta Suprema se trasfirió a éste, con lo cual quienes habían sido nombrados para integrarlo debían permanecer en el cargo hasta la celebración de las próximas Cortes, que estabkecerían la clase de gobierno a formar.

Los regentes juraron, además, verificar la celebración de las Cortes para el tiempo convenido, y si las circunstancias lo impidiesen, para cuando los enemigos hubieran  evacuado la mayor parte del Reino.

La autoridad del Consejo de Regencia comenzó el. 2 de febrero de 1810, estando ubicado en la Isla de León. Alberto Auné

Imagen: Retrato de Fernando VII, Rey de España. Autor: Francisco Goya, 1815. Museo del Prado. (Fuente: http://www.wikimedia.org)

 

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