Eduardo Ladislao Holmberg: un naturalista apasionado por el saber

Autores

 

File:Eduardo Holmberg.JPG

Eduardo Ladislao Holmberg (fuente: http://www.wikimedia.org)

 

Alberto Auné

 

Compartió el conocimiento y amó la ciencia; sigamos su ejemplo.

 

 

Este gran investigador y científico argentino desarrolló una importante labor, basada en la vastedad de sus conocimientos y la profundidad con que efectuó sus investigaciones en numerosas áreas de las ciencias naturales.

 

Contenido

 

  1. Docente y conferencista
  2. Compartir el saber, su pasión
  3. Gran escritor y divulgador científico
  4. Su labor en el Jardín Zoológico
  5. Viajero incansable por su país
  6. Su labor en entidades científicas
  7. Honrar su legado, un deber

 

 

  1. Docente y conferencista

 

Este gran estudioso nació en Buenos Aires, República Argentina, el 27 de junio de 1852.

Su amor a la enseñanza se plasmó en una vocación docente desarrollada durante más de cuatro décadas, no solo a través de la cátedra sino también de la divulgación del conocimiento. Esta vocación se unió a la actividad científica que desarrollara.

A los 23 años de edad fue profesor de historia natural en la Escuela Normal de Profesores, donde enseñó también física y química dos años después, creando un laboratorio en el cual efectuaba junto con sus alumnos experimentos que acompañaban en la práctica lo expresado en forma teórica en las aulas.

Fue también un gran conferencista, sabiendo organiza sus clases y conferencias de tal manea que la atención de quienes lo escuchaban no decayera.

 

 

  1. Compartir el saber, su pasión

 

Supo mostrar a alumnos y seguidores la realidad de manea simple y asequible, ayudándose para ello de la experiencia directa y la imaginación.

Un ejemplo de su capacidad expositiva se evidenció en su conferencia en el Teatro Nacional, el 19 de abril de 1882, poco tiempo después de la muerte de Charles Darwin, organizada por el Círculo Médico Argentino.

Todavía sin haber cumplido las tres décadas de vida subió al escenario después de la exposición de Domingo Faustino Sarmiento, quien se había referido al mismo tema, cautivando con su oratoria a 3.000 personas durante tres horas.

Holmberg se destacó también por su trabajo de divulgación de las ciencias, efectuado a través de conferencias y artículos periodísticos; de esta manera llevó a una gran cantidad de gente las novedades y discusiones científicas de la época.

 

 

  1. Gran escritor y divulgador científico

 

Holmberg efectuó numerosas publicaciones. Entre las de carácter científico se destacan las de botánica y zoología; en este campo efectuó estudios sobre los arácnidos, formando parte de ellos su primera publicación científica, efectuada en 1874.

Sus trabajos fueron dados a conocer en el Periódico Zoológico y en los Anales de la Agricultura Argentina.

También tuvo una destacada actividad literaria, escribiendo novelas, ensayos y poesía. Entre sus trabajos en este campo podemos señalar El ruiseñor y el artista, Insomnio, Boceto de un alma en pena, Olga, La pipa de Hoffmann, El tipo más original, Viaje maravilloso del señor Nic-Nac al planeta Marte, La bolsa de huesos, Umbra y La casa endiablada.

Sabía varios idiomas y tradujo al español la obra The Posthumous Papers of the Pickwick Club (Los papeles póstumos del Club Pickwick), de Charles Dickens.

No dejó de considerar las discusiones filosóficas de la época, en las que tomaba partido con argumentos que enriquecían el debate.

Creó varias publicaciones científicas, como El Naturalista Argentino, en 1878, que fuera la primera revista en el país dedicada a las ciencias naturales, fundada y editada junto al entomólogo y ornitólogo Enrique Lynch Arribalzaga, y Revista Argentina de Historia Natural, fundada en 1891. Ambas no tuvieron una extensa vida pero son el testimonio de su esfuerzo por divulgar el conocimiento: la primera tuvo una existencia de un año y la segunda llegó a aparecer durante siete números.

Publicó en total más de 200 libros. Varios de ellos fueron obra de consulta en institutos educativos, como Botánica Elemental, que tiene unas 500 ilustraciones originales, y Flora de la República Argentina, publicado en 1895.

 

 

  1. Su labor en el Jardín Zoológico

 

Fue además fundador en 1873 y primer director del Jardín Zoológico de Buenos Aires, entre 1888 y 1904. Su actividad fue intensa, logrando el ingreso de nuevos animales, mejorando la forma en que eran tratados y su alimentación.

Cuando el público visitaba el lugar no era extraño verlo explicando temas sobre los huéspedes del lugar, en exposiciones que eran seguidas con suma atención.

Publicó guías, planos y otros folletos, que explicaban con claridad, en un lenguaje asequible a todos, detalles de la vida de los animales que allí habitaba; entre este material la Revista del Jardín Zoológico, en la que publicó artículos de divulgación.

 

 

  1. Viajero incansable por su país

 

En 1872 efectuó un viaje a la Patagonia, iniciando así una serie de viajes científicos por la Argentina, durante los cuales efectuó investigaciones y observaciones que trasmitiera a alumnos y estudiosos de las ciencias naturales.

Otro de sus viajes, efectuado en 1877, fue a las provincias del norte argentino, narrado posteriormente en el Boletín del Consejo de Educación y en Mamíferos y Aves de Salta.

 

 

  1. Su labor en entidades científicas

 

En 1901 fue uno de los miembros constitutivos de una asociación destinada a nuclear a los naturalistas que desempeñan su labor en Argentina, cuyo objetivo primordial es facilitar la producción científica en el ámbito de las ciencias naturales.

Esta entidad, la Sociedad Argentina de Ciencias Naturales, efectuó en Tucumán, en 1916, su Primera Reunión Nacional, en la que expusieron botánicos de distintos puntos del país, efectuando importantes aportes a la ciencia.

En 1912 esta entidad comenzó la publicación de la revista Physis, en la cual Holmberg diera a conocer varios de sus trabajos. En ella trabajan varios naturalistas y su esfuerzo obtiene el resultado de una aparición más duradera en el tiempo.

En 1890 fue elegido miembro titular de la Academia de la Facultad de Ciencias Físico-Matemáticas, un merecido reconocimiento por parte de sus pares a la gran labor que había efectuado en las áreas docente, científica, de investigación y de divulgación.

También integró la Sociedad Científica Argentina.

 

 

  1. Honrar su legado, un deber

 

Eduardo Ladislao Holmberg falleció en Buenos Aires, la ciudad en que había nacido, el 4 de noviembre de 1937.

Su vida es un ejemplo para las futuras generaciones, no sólo de científicos sino también de estudiosos, investigadores y ciudadanos. Dio lo mejor de sí a la Argentina, dejando un legado educativo que perdura en nuestros días y lo hará en el futuro.

Su hijo, el doctor Luis Holmberg, publicó en 1952 un libro altamente recomendable: Holmberg, el último enciclopedista. Esta joya literaria, hoy difícil de conseguir, nos permite acercarnos a un hombre que dio todo por la difusión del conocimiento, no limitándose a lo intelectual sino dándonos un ejemplo de vida y servicio al país que hoy se muestra como digno de ser seguido. Alberto Auné

 

 

Bibliografía: Holmberg, Luis: Holmberg, el último enciclopedista. Buenos Aires, Talleres de don Francisco A. Colombo, 2952.

 

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: